Te siento a cada instante
en cada mover-me.
Ya no te tengo, pero eres mío.
¿Dónde está ese amor inmortal?
¿Qué hay de los momentos,
qué hay de los encuentros?
Caminas tan lejos,
acoplando tu sombra con el suelo;
mi silueta te grita, pero
ésta sigue siendo muda,
¿Por qué de pronto
todo está a oscuras?
¿Qué eres? ¿Qué soy?
Amantes nocturnos,
amantes sinceros;
esclavos del tiempo
y también del desvelo;
destinados a las tinieblas
y también a las piedras.
¿Por qué todo es tan frío aquí?
¿Acaso no existe el calor sin ti?
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