
Alguien me dijo que la vida era una cadena.Una cadena de metales que nosotros forjábamos, de perlas que nosotros pulíamos y de broches que necesitabamos para encajar en la sociedad...con alguien más.
También me contaron que a veces se rompe, que a veces parece imposible repararla pero se puede. Un buen artífice siempre puede hacer algo mejor, siempre. & ¿De qué trata la vida entre perlas y ramilletes de oro? Siendo que, podemos movernos y saltar para donde sea. A veces no importa cuan lujosa se vea, cuan cara, ni cuan cuidada; a veces solo importa que esté acorde a ti, a tu esencia, a tu sonrisa.
Busco entre mis cajitas, donde está aquella tan especial para mí. Aquella que nunca he querido dañar y temo perder... La usaré, después de todo; es la única que me hace sonreír.
Simplemente...vive.