Nadie me conoce y eso me asusta. Todos me llaman amiga, pero aveces sus ojos no saben mirar en otra dirección que a su esperada felicidad.
Son egoístas, como yo. El problema es que ellos no lo admiten y no hacen algo por cambiarlo.
¿Por qué yo si? o ¿Para qué- diría acertadamente-?
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