sábado, 23 de octubre de 2010

Diario de Melanie.

D:
¿Has experimentado esa sensación confusa de querer besarle, pero no atreverte a arruinar el momento cuando se está riendo frente a ti? Es como si verle reír alegrara mi día y significase más que cualquier cosa. Que me tome la mano y me diga que me ama pero que no podemos ser novios-aunque en parte me rompe el corazón-, que nuestra amistad es demasiado hermosa para romperla; y se podría decir que le entiendo.

Se me ha declarado varias veces repitiendo palabras como: "¡No sé cómo quitar este sentimiento de mi cabeza! Es que estas en todo lo que hago y vivo, pero te amo a ti como persona... pero nunca te pensaría como una novia. Sin embargo, siento celos y grandes arrebatos de besarte. Pero, no puedo."

No sé cómo decirle que siento lo mismo. Que lo amo pero no quiero que las cosas cambien, aunque sé que lo harán de todas formas. Le veo a diario, nos sonreímos y de vez en cuando me va a dejar y me explica las materias. Mis amigas dicen que le diga y que seamos novios de una vez; pero no puedo, le quiero demasiado como para hacerlo.

Anoche me llamó. Al contestar no oí su voz; luego de 30 segundos me dijo: "Buenas noches, Linda". Reí y respondí: "Para usted también, Caballero". Se rió y colgó.

Creo que me está enamorando contra mi voluntad. Me provoca esa risa frenética sin motivos claros. Dicen que así es el amor, así me lo contaron una vez.


Buenas noches D. Melanie.

No hay comentarios:

Publicar un comentario