sábado, 29 de agosto de 2009

"Te quiero"

Te busqué a ti... a tus labios, a tu cuerpo.
Pues, no estaban ahí como siempre,
¿Qué sucedió? ¿Te has aburrido de todo?
Todo, todolo que hemos vivido...
Dime, no te quedes ahí sentado como si no escucharas!
Tu llanto no me habla, no esta vez...
Tus ojos no me dicen qué sucede, tus gestos imitan el silencio.

El pétalo cayó como si "nada", como si "algo" no pasara,
el ambiente me explicaba que el "ahora" era in-entendible,
que los suspiros anhelaban el frío, para humedecerse,
que los minutos explotarían el reloj, sin dejar rastro,
que tu mirada, era omitida por el miedo,
que mis lágrimas no eran más que un reflejo, eran involuntarias...

Cuando el silencio impregnó, con su aroma, la sala
ambos nos reflejabamos involuntariamente en nuestras lágrimas,
los colores se desvanecían y el mundo se tornaba blanco y negro,
más allá del espacio que ocupabamos, estaba lleno de "vacío",
los movimientos ya eran vanos, pues
la inmobilidad se había apoderado de nuestros "cadaveres".

Solo aquella llama, podía encender lo que habíamos
apagado con tanta incertudumbre.
Solo aquella llama, podía mostrarnos de verdad
que el amor no florece ni se cultiva, se siente...

El hielo, construido de incertidumbre,
era rápidamente consumido por la "llama";
Si, esa llama! La que inspira calidez a quien la observa.

Aquella llama que se incrementado poco a poco,
sin dar tiempo a los demás de mirar...
Los minutos comienzaban a derretirse,
como aquellos "relojes", que ví una vez.

Tranquila mantengo la mirada,
tus ojos vuelven a ser los de "siempre",
¿Qué ha cambiado? ¿Todo? ¿Nada?

Solo una frase salió de tu boca ¡Sí, fue esa!
fue esa frase la que me hizo despertar,
y darme cuenta que oirte decir: "Te quiero"
puede cambiar mi vida por completo.

Atte.Celia.

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