miércoles, 2 de febrero de 2011

Pétalos de flor de cerezo.

/Caminas sin darte cuenta de lo que hay a tu alrededor, de las presencias que te persiguen o de los envidiosos que te atacan. Todos te admiran por que no te importa la opinión de los demás, por que vives la vida a tu manera, sin restricciones. /
Nunca supe quien era, durante los 10 años de escuela que tuvimos juntas. Siempre tenía aquella predecible descripción suya. Sin embargo, esa tarde le vi indefensa- vulnerable ante cualquier insecto que pasase por ahí-pues, lloraba.
Me dirigí hacia donde estaba, con gran determinación hasta que, pétalos de flor de cerezo comenzaron a caer desde el cielo... Era primavera.
Recogí un poco de ellos entre mis manos y los puse sobre sus piernas. Me miró con cara desentendida y le dije: "Cuando era pequeña solía jugar en esta plaza con papá. Una vez me caí y me hice una herida profunda en la rodilla, mis amigos se reían y yo lloraba desconsoladamente. De pronto, un puñado de pétalos de flor de cerezo cayó sobre mi pierna y papá reía alegremente. Me pidió que mirara aquel árbol del que provenían las flores, y con una voz serena dijo: Existen diferente etapas en la vida, frías y oscuras , muy alegres y cálidas, algunas vacías y otras maravillosamente inolvidables. No te apresures, por que todas llegan a su debido tiempo. Pero hoy no llores... ¡Es primavera!"
Sus lágrimas se detuvieron y miró hacia aquel cerezo que nunca había notado en su andar matutino. Se rió y entre carcajadas dijo: Después de todo, soy bastante estúpida y vulnerable. Un poco ciega y sorda. Tal vez, no sea malo oír las opiniones de los demás, de vez en cuando, o mejor dicho, aceptar que si las oigo.
Se puso de pie y en la lejanía dio media vuelta. Me observó e hizo una reverencia en señal de gratitud. La vi al día siguiente, cerca de la pileta...Mirando aquel hermoso reflejo del mi árbol favorito, el cerezo.

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