viernes, 13 de agosto de 2010

A veces me dicen que soy comunista. A veces me dicen que soy intelectual. Algunas mencionan que soy buena amiga o mujer. En ocasiones que soy frágil, en otras que soy invulnerable.

La mayoría de tiempo no me importa, o me importa mucho. Creo que ese es mi problema, "que NO tengo términos medios". Algunos me susurran que eso me hace mística e impredecible. Intento dejarme llevar por lo que pienso, por mis siempre fundamentados ideales; trato de no contaminarme con otras tendencias o influenciarme con aspectos incógnitos de los quehaceres agenos.
Me canso con facilidad. De la rutina, de la mediocridad, de la hipocresía, de la coima, de la conveniencia, de las ganas de no luchar, de no tener opinión, de no querer tener opinión, de no pensar en los demás, de no pensar en la sonrisa de un niño al abrazarlo, de no pensar en como está el anciano de la esquina, de no querer vernos vivir o peor... De esperar que otros nos abran el camino de nuestras vidas. Como diría en chilensis: No puedes ser tan BARSA.

Si mi papá no me lo hubiera dicho tal vez no lo hubiese descubierto. Cada vida tiene una verdad. & hoy sé que al contrario de lo que te dicen en la escuela, la VERDAD es subjetiva. La verdad no es mas que tupensamiento, no es menos que tu creación. Y está bien sonreír a diario, vivir tu verdad si es esa o simplemente llorar y quejarte si es que no lo es. Tu decides, tu decides tu deseo y tu contra deseo. Pero tampoco puedo pedirte que me acompañes al hogar de niños o ver al vencino que vive solo; por que la vida està llena de personas altruistas, que quieren un mejor mundo y que saben que la mayoría de las veces es mas importante un abrazo que un juguete, que una sonrisa vale mas que mil billetes; o también existen esas que toman el camino mas fácil y no se esmeran, no respeta siquiera es el hecho de que si hay gente que pone los sentimientos primero. Puede que sea una "creedora", por que no me gusta llamarme creyente, puede que sea idealista, puede que sea revolucionaria. Puede que tras tormentos logres crear una magnifica sinfonía, pero hay algunas que se entonan por alegría.

Sé con certeza que he cambiado, que solía mirar y contemplar. Pensar las cosas, solo para mí.
Hoy contemplo la vida, pienso, actúo, disfruto... Vivo. Aunque, sea una pendeja de quince años, señor grandote.

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